Rehabilitación de edificio para sede de Cáritas Diocesana en Huelva

Homenaje a la Luz

Inspirados por el artículo “Y la luz se hizo” escrito por Luis Lope de Toledo (@lopedetoledo) y publicado en el segundo número de la revista Jot Down Smart de este mes de noviembre, nos hemos animado a compartir con vosotros un pequeño proyecto dentro de otro mucho mayor, pero que por sí solo es una obra independiente y que puede leerse aislado del edificio que lo contiene: el oratorio que hemos proyectado dentro de la rehabilitación de un antiguo colegio mayor para ser la Sede de Cáritas Huelva.

En su artículo (que podéis leer entero en http://www.jotdown.es/2013/08/y-la-luz-se-hizo/ ), Lope de Toledo nos habla de cómo el hombre lleva, desde el principio de los tiempos, persiguiendo la luz, queriéndose proteger de las inclemencias del tiempo pero con un ansia por salir de la caverna primitiva y vivir en relación con el exterior y siempre desde la óptica oriental.

Aunque el libro del Génesis (1,1-4) dice “Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas”, luz y sombra son dos conceptos inseparables arquitectónicamente hablando. Dice el artículo:

“En Japón la sombra pierde ese matiz negativo que le hemos atribuido culturalmente y es considerada como un elementos más de belleza”

“La luz habla más de las sombras que genera que de los objetos que ilumina”

El ejemplo que ilustra dicho artículo es la iglesia japonesa de la Luz del maestro Tadao Ando. Como una imagen vale más que cien palabras, la siguiente fotografía de Lope de Toledo resumen a la perfección el proyecto: dos líneas perpendiculares de vidrio horadan el fondo del templo formando una enorme cruz de luz.

Visión-interior-de-la-capilla.-Fotografía-de-Luis-Lope-de-Toledo.-767x1024

Reconozco que lo que desconocía de este proyecto era su ubicación (en una zona donde el cristianismo es una religión minoritaria) y su planta.

Planta-del-edificio-principal-y-maqueta-diseñada-por-Tadao-Ando.

Se trata de un edificio de bajo presupuesto. Una sencilla caja hecha de muros de hormigón de 6x18m con una altura que va aumentando conforme nos acercamos al altar y que, con dos sencillos gestos, se convierte en una obra maestra. El primero, es la famosa cruz haciendo de fondo de altar que cualquier arquitecto que se precie tiene en su imaginario. El segundo, un muro inclinado que rompe el prisma perfecto y resuelve la entrada al templo a la vez que focaliza al visitante hacia el altar.

Sin ánimo de querer realizar una comparación y con la humildad que se merece… os presentamos el oratorio de Cáritas Huelva.

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De vieja lavandería, estaba destinado a convertirse en un espacio de recogimiento que invite a la oración. Con el menor presupuesto posible y con la contención que los nuevos tiempos exigen, se eligieron materiales cálidos y la luz como hilo conductor del espacio.

Al igual que en la iglesia de T. Ando, incluso en un espacio de dimensiones mucho menores, la cruz tallada en la pared de fondo domina la escena.

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… y hacemos nuestro el párrafo final:

“No son necesarios presupuestos desorbitados para realizar un buen proyecto. Tampoco adornos, ni paredes bañadas en oro. Ni siquiera recargadas imágenes sagradas para construir una delicada iglesia. Solo luz”.

Henar Herrero

Fuente: Y la luz se hizo, por Luis Lope de Toledo para Jot Down.

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